LA NECESIDAD DE PRACTICAR EL AYUNO EN  LA VIDA CRISTIANA

 

Inicialmente el ayuno se puede definir como la abstinencia voluntaria de alimentos por un determinado número de horas o de tiempo, y en el caso de un discípulo del Señor Jesucristo con un propósito de consagración a Dios.

A su vez, el que fuera un destacado evangelista internacional portorriqueño conocido como: Yiye Ávila (1925-2013) en su obra: “El AYUNO DEL SEÑOR. AYUNO DE VICTORIA” publicado en Camuy en 1973 señala: (cito textual) “LA PALABRA AYUNO significa ABSTINENCIA DE ALIMENTO. En palabras sencillas cuando se ayuna NO SE PUEDE USAR NINGUNA CLASE DE ALIMENTO. En un ayuno total que es lo usual, no se puede usar jugos, ni café, ni gomas de masticar, ni nada que tenga algún alimento. EL AGUA SIN EMBARGO NO ES ALIMENTO. No tiene nutriente alguno. Cualquier médico podría decir que EL AGUA es solamente la que se encarga de transportar las sustancias del cuerpo por la circulación de la sangre”.

Ahora bien, al igual que el estudio anterior: “LA SANTIDAD DEL CRISTIANO VERDADERO”, este nuevo estudio bíblico lo he dividido en el ayuno en el antiguo y nuevo pacto:

EL AYUNO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

(Aviso: para toda persona que lea este estudio acerca de las Sagradas Escrituras es indispensable para poder entenderlo consultar los versículos bíblicos aquí citados)

1)  LEVÍTICO 16:29 al 34

Una nota muy aclaratoria acerca de Levítico 16:29 de la: “BIBLIA DE ESTUDIO HARPER/CARIBE a cargo del Dr. J. Mervin Breneman, editor general expresa: “El ayuno a lo cual se alude aquí mediante la expresión afligeréis vuestras almas, era una práctica común tanto en el AT (Antiguo Testamento) como en el NT (Nuevo Testamento). Comprendía no solo abstinencia de los alimentos sino también humillación y lamento (Deuteronomio 9:18/ (Nehemías 9:1) Joel 2:12); confesión de pecado (1a Samuel 7:6; Nehemías 9:1,2);  y oración y ruego (Esdras 8.23;  Daniel 9.3). El ayuno tenía por objeto proporcionar autodisciplina y humildad de lo cual el ayuno era señal visible (Salmo 35:13; 69:10). Se recurría a él ante calamidades, aflicciones, infortunios y peligros inminentes. Individuos y naciones hacían uso de él”, página 136. (El subrayado es mío).

E inclusive la fiesta de Yom Kipur (“día de la expiación”) establecida por Dios en Levítico 16:29 al 34 como ya lo comenté, y, además, en Levítico 23:26 al 32 el pueblo judío en el territorio de Israel, como ya lo comenté, continúa celebrándola  (aunque nosotros los cristianos verdaderos no debemos hacerlo, porque perdieron ya su vigencia particularmente las fiestas del judaísmo establecidas por Dios en el tiempo de: “la Ley”), y según el calendarios de: “Festividades Judías” publicadas en Internet Yom Kipur se festejará en el mes Tisrí del calendario judío entre la puesta del sol del domingo 27 de septiembre hasta el anochecer del lunes 28 de septiembre del año 2020 en curso.

2)  JOEL 1:14

A causa de los pecados de los habitantes del reino de Judá incluyendo los sacerdotes, Dios anuncia a través del profeta Joel que caerían en la antigüedad antes de la venida de Cristo a este mundo como la destrucción de Jerusalén, la derrota de Babilonia por Ciro, etc. y castigos futuros que todavía están pendientes en la: “gran tribulación” para la humanidad impío o rebelde a obedecer los mandamientos procedentes de Dios establecidos en la Santa Biblia.

En consecuencia, las formas verbales: “Proclamad” y “convocad” utilizadas en la versión Reina-Valera de 1960 y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “Sociedad Bíblica Iberoamericana” (“SBI) y el término: “congregad” empleado en la versión Reina-Valera de 1960 también y su sinónimo: “reunid” seleccionado en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” se encuentran en modo imperativo en la: “BIBLIA HEBRAICA STUTTGARTENSIA”, (el texto hebreo del Antiguo Testamento con reducidas porciones en arameo), vale decir, como un mandato, mandamiento, orden, precepto o prescripción divina por medio del vidente mencionado, en cuanto a un llamado imperioso a los residentes de Judá y a todos los pecadores no arrepentidos de las transgresiones cometidas contra Dios.

3)  JOEL 2:12 y 13

Joel 2:12 en relación a su contexto histórico enseña que en el Oriente, en general, y los judíos, en particular, tenían la costumbre de romperse sus vestidos en señal de arrepentimiento y humillación ante Dios, y, por tanto, las palabras traducidas en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL”  de la: “SBI” y en la versión Reina-Valera de 1960 significa: abrir de verdad el alma para convertirse al Señor, y no quedarse solo en manifestaciones externas o fingidas en cuanto a un vuelco real hacia Jehová.

Además, la forma verbal: “rasgad” del verbo: “rasgar” o. “rasgarse” usada en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” se halla en Joel 2:13 en el hebreo bíblico  en modo imperativo también, esto es,  como un mandato o mandamiento para su pueblo escogido en el tiempo de: “la Ley”: Israel, el cual mantuvo su unidad hasta la muerte de Saúl en el año 1010 a. de C., y que a causa del atributo de la inmutabilidad de Dios que se menciona en Hebreos 6: 17 y 18, es decir, su naturaleza suprema o superior inalterable, el mandato o mandamiento del ayuno de consagración al Señor Todopoderoso permanece vigente para los seguidores de Cristo.

Por su parte, el profeta Isaías enfatizó o destaco cuál debía ser el verdadero sentido del ayuno entre los hebreos:

4)  ISAÍAS 58:4 al 7

El: “Comentario Bíblico Moody. Antiguo Testamento”. concerniente al pasaje de Isaías 58: 1 al 7 manifiesta:  “Se denuncia aquí que la hipocresía de la piedad de Israel. Se llama al profeta a que denuncia (denuncie) implacablemente la falsa fe de los judíos, con su pose santurrona durante los servicios de adoración y sus ostentosos ayunos, para ser pronto seguidos por las mismas malas acciones e impiedad que antes (v.4)”.

De todas maneras, la hipocresía  y maldad de los contemporáneos judíos de Isaías y que este desenmascaró de parte de Dios, NO es justificativo para que un discípulo del Señor Jesucristo NO efectúe un ayuno, si le ha fallado al Señor omnipotente confesando su pecado y poniéndose a cuenta de nuevo con Jehová para llevar a cabo un ayuno de consagración al Creador del universo,  o NO lo haga interpretando erróneamente al profeta Isaías, considere que el verdadero ayuno es solo ejercer la misericordia o compasión con el prójimo, puesto que la bondad con nuestros congéneres o semejantes se debe ejercer igual ayunando o no haciéndolo un seguidor de Cristo.

En Isaías 58:6 la expresión registrada en la versión Reina-Valera de 1909 y 1960: “desatar las ligaduras de impiedad” se refiere a que un israelita debía desprenderse o dejar toda injusticia en el trato con su prójimo, como, por ejemplo, mantener a alguien en esclavitud, realizar un contrato fraudulento, etc.

Y en Isaías 58:7 las palabras seleccionadas en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” y en la Reina-Valera de 1960: “y no te escondas de tu hermano” significaba para los judíos comportarse de modo ajeno a las necesidades de los pobres y no socorrer o servir a aquellos menesterosos.

  1. II)  EL AYUNO EN EL NUEVO TESTAMENTO

En el nuevo pacto Jesús de Nazaret, dejó ejemplo de consagración total a su Padre celestial llevando a cabo un largo ayuno antes de iniciar su ministerio público en este mundo:

5) MATEO 4:1 al 2

En  Mateo 4:2 la expresión: “tuvo hambre” utilizada en la versión Reina-Valera de 1960 y en la  segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” corresponde al verbo griego: “peináo” que en el griego clásico y koiné o bíblico significa en su conjunto: “estar hambriento, estar ávido de, carecer de algo, desear ardientemente, tener necesidad de, sentir, padecer o tener hambre, y que, además esa forma verbal se encuentra en el griego bíblico o koiné en tiempo aoristo, el cual indica una acción pasada y efectivamente realizada.

Además, de acuerdo a lo que expresa Mateo 4:2, el hecho cierto que el Hijo de Dios experimentó hambre en el desierto es una prueba más que Cristo fue un hombre real, vale decir, que pasó por este mundo como una persona de carne y hueso, igual que cualquier individuo que vive en este planeta, y no que haya tomado en su tránsito terrenal una apariencia o que hubiera sido un fantasma como lo afirmaron  los docetas,   precursores en el siglo primera de la era cristiana de una rama del ocultismo denominado: “gnosticismo”. (El término: “doceta” proviene del griego clásico: “dokéo” que significa: “creer, pensar, opinar, suponer, imaginar, parecer, tener apariencia de, presentarse como”.)

A su vez, el apóstol Pablo pasó a ser, asimismo, un modelo de consagración al Señor omnipotente practicando también el ayuno.

6) 2a CORINTIOS 6:3 al 5

En 2a Corintios 6:4 las palabras usadas en la versión Reina-Valera de 1960: “nos recomendamos” equivalen al verbo griego: “sinístemi” o “sinistáno”, el cual en el griego clásico y bíblico o koiné significan: “poner o colocar juntos, unir, asociar, agrupar y también: constituir, organizar, establecer, crear, presentar una persona a otra, encomendar, hacer resaltar, demostrar, probar, recomendar, alabar, presentar como digno”.

7)  2a CORINTIOS 11:22 al 27

En 2a Corintios 11:27 el término griego: “nesteía” traducido en número plural: “ayunos” en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” y en la versión Reina-Valera de 1909 y de 1960 significa: abstinencia de alimentos voluntariamente, y también como un deber espiritual o religioso, hambre.

Y, por tanto, en relación al os pasajes antes citados en ese estudio bíblico con los números: 6 y 7″, el hombre extraordinario por la obra de Dios en él, y que definió la mayor parte de las doctrinas escriturales del Nuevo Testamento, como fue el apóstol Pablo, se elogió, vale decir, hizo una analogía o defensa de sí mismo para recomendar, aconsejar o mandar incluso de parte del Señor a sus contemporáneos y, por consiguiente, a las futuras generaciones de seguidores de Cristo, el ayuno, que resulta  muy necesario en la vida cristiana por ser un mandato divino, porque es una muestra concreta de consagración o dedicación al Creador del universo, y por ser, además,  muy beneficioso desde el punto biológico para depurar el organismo humano de las toxinas acumuladas en este.

Y, de igual modo, el Señor Jesucristo también enseñó y prescribió u ordenó sobre el ayuno en la dispensación de la gracia todavía vigente.

8)  MATEO 5:1 y 6:16 al 18

Desde el tiempo del teólogo cristiano Agustín de Hipona (354 al 430 d. de C.) los capítulos 5, 6 y 7 del evangelio según Mateo se identifican como el: “Sermón del Monte” o. “Sermón de la Montaña” y en Mateo 5:1 las  formas griegas: “autós, auté y autó””, se conocen en el griego koiné o griego bíblico como: “pronombre intensivo”, y utilizado en el caso genitivo,  el cual se traslada, generalmente, aunque no siempre a la lengua castellana con la preposición: “de”, se traduce al idioma español con el adjetivo posesivo: “su”, esto es, algo que pertenece a un individuo o a una asociación organizada de personas, lo que significa que Jesús instituyó en el: “Sermón del Monte” solamente a sus discípulos o seguidores y no a los habitantes inconversos de este mundo, porque estos no estaban, ni están aún capacitados para cumplir las elevadas exigencias espirituales de aquella sublime enseñanza de los capítulos cinco, seis y siete del evangelio que escribió: Mateo el publicano como se llama este a sí mismo en Mateo 10:3.

Y, en Mateo 6:16 al 18 los fariseos coetáneos del Hijo de Dios, cuando ayunaban acostumbraban a mostrarse desarreglados y se echaban cenizas para parecer a los demás que eran hombres supuestamente piadosos. El propósito de estos al respecto era desarrollar un verdadero espectáculo o exhibición de carácter religioso aparentando así dolor y tristeza para captar la sociedad de aquel entonces.

No obstante, en total contraste con lo anterior, el único que pasó sin pecado por este mudo en su tránsito terrenal, el Redentor y Salvador de la humanidad, enseñó que sus discípulos deberían evitar toda ostentación o vanagloria al efectuar un ayuno, ya que el objetivo de sus seguidores al abstenerse por un periodo de tiempo NO muy reducido o corto de la alimentación, debía ser complacer a Dios y no a sus semejantes o congéneres, puesto que solamente así recibirían una retribución divina.

De igual modo, el Señor Jesucristo dejó firmemente establecido como doctrina que sus seguidores posteriores a los apóstoles deberían ayunar por un mandamiento procedente de el mismo:

9) MATEO 9:14 al 17

En Mateo 9:14 los discípulos de Juan el Bautista o estos y los fariseos también según Mateo 2:18, le preguntaron a Jesús como interrogándolo: ¿cuál era el motivo o razón concerniente a que los partidarios de Juan el Bautista y de la secta de los fariseos ayunaban y los seguidores (en el griego koiné o bíblico: mazetés) de Cristo: NO, y el Hijo de Dios contestó con una analogía, esto es, estableció una relación entre los amigos del novio, (literalmente en el texto griego del Nuevo Testamento: “los hijos del tálamo nupcial”) con el varón que pasará a ser el esposo con respecto a la novia en cuanto a que en ninguna celebración de un matrimonio, en donde habrá abundante comida, los invitados a la boda se les ocurrirá en ese momento estar de duelo y ayunar.

Y, a su vez,  en Mateo 9.15 las palabras del verbo de Dios encarnado: “Más vendrán días cuando sea quitado de ellos el novio y entonces ayunarán” (traducción literal del griego koiné o bíblico al castellano), este utilizó una metáfora del ámbito espiritual para enseñar que cuando él muriere y resucitare sus discípulos teniendo ya el gozo de la resurrección y ascensión de Cristo a la gloria celestial, y la venida del Espíritu Santo a ellos, tendrían los motivos y las fuerzas más que suficientes para ayunar.

Asimismo, en Mateo 9:15 en la oración desde el punto de vista gramatical final de este versículo bíblico: “y entonces ayunarán”: en el texto griego del Nuevo Testamento el evangelista Mateo ocupó el único verbo del griego koiné neotestamentario que significa: “ayunar” como es: “nesteúo” en tiempo futuro del modo indicativo y en tercera plural, traducido en su equivalente de la gramática castellana también en modo indicativo, tiempo futuro, voz activa y en tercera persona plural: “ayunarán”, lo cual significa tanto en el idioma español como en el griego bíblico una acción que efectiva e inevitablemente se cumplirá en el porvenir como, por ejemplo, una persona le informe a otra en un núcleo familiar: “el próximo año No será bisiesto”, porque nadie puede detener el paso del tiempo, y el segundo mes del año 2021, indefectiblemente llegará, igualmente, el Señor Jesucristo le enseñó  a los apóstoles y sus seguidores, en general, que cuando él, de manera ineludible, ya no estuviere en este mundo, a sus discípulos nadie les impediría AYUNAR y el único requisito sería que ellos tuvieren la voluntad para hacerlo por el móvil o causas por ellos determinados.

Y, por último, a la enseñanza del Señor Jesucristo en Mateo 9:16 respecto a poner remiendo de paño nuevo sobre vestido viejo y de Mateo 9.17 de el mismo acerca de la costumbre de echar vino nuevo en odres antiguos, el escritor cristiano Thomas Fountain en su libro: “CLAVES interpretación bíblica” las denomina: “los dichos parabólicos significando con esto que encierran solo un concepto completo basado en la realidad y nada más.

A su vez, en el excelente: “COMENTARIO BÍBLICO MUNDO HISPANO. Tomo 14”, su autor James Bartley referente a Mateo 9:16 expresa: (cito textual): “La segunda parábola era una práctica muy conocida, especialmente de parte de las mujeres. La mayoría de la tela en aquel entonces era de lana. Todos sabían que la tela nueva de lana, cuando se moja, se encoge y se achica. En cambio, la tela vieja es más débil que la nueva y no se encoge más cuando se lava.  Por lo tanto, cuando se cose un parche de tela nueva sobre la tela vieja, la nueva se encoge y rompe la tela vieja. El resultado es una rotura más grande”, página 139.

Por consiguiente, Cristo adoctrinó que respecto a las leyes morales, ceremoniales y civiles para la convivencia armónica del pueblo judío en el tiempo de: “la Ley” que Dios entregó a través de Moisés, Jesús había venido a este mundo a cumplir y respetar las leyes morales representadas por los diez mandamientos, pero las leyes ceremoniales y civiles incluyendo la administración de justicia en las ciudades que estuvieron  habitadas por los hebreos, ya habían perdido su vigencia y su vigor cuando el Hijo de Dios llegó a este planeta para inaugurar con su ministerio público de enseñar, predicar y sanar a los enfermos, y sobre todo con su muerte vicaria o expiatoria en la cruz del calvario por el perdón de los pecados de toda la humanidad,  una nueva dispensación para la raza humana.

Y, concerniente a Mateo 9:17, el escritor cristiano James Bartley en el comentario del evangelio según MATEO ya mencionado, explica que: (cito textual) “El vino nuevo crece y emite gas cuando fermenta. Necesita lugar para expandirse y si uno procura forzarlo en un molde cerrado, la fuerza del vino rompe el molde”, por lo cual este versículo enseña en esencia lo mismo que Mateo 9:16, es decir,  en el tiempo de la gracia estrenado o fundado por el Señor Jesucristo quedaron caducas las ceremonias y prácticas del Antiguo Testamento representadas en Mateo 9:17 por los: “odres viejos” como los sacrificios con animales por el perdón de los pecados del oferente, las prohibiciones alimenticias establecidas en el capítulo 19 de Levítico o las fiestas solemnes detalladas también en el capítulo 23 del tercer libro del Pentateuco que escribió Moisés,  incluyendo el ayuno instituido como celebración anual en Levítico 16:29 e, igualmente, en  Levítico 23:27, porque ahora para los seguidores de Cristo cualquier día del año puede ser tiempo de ayuno,  como lo declaró el apóstol Pablo en 1a Corintios 5:8 en la: Santa Biblia:  “Así que sigamos celebrando la solemnidad, no con la vieja levadura (incluyendo el judaísmo) ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con ázimos de sinceridad y de verdad” (“BIBLIA TEXTUAL” de la: “Sociedad Bíblica Iberoamericana, segunda y cuarta edición), versículo el cual significa que en el tiempo de la gracia en curso  todos los días  deben ser una fiesta consagrada a Dios en santidad  como mandato o mandamiento para sus escogidos.

 

                              Mauricio Nieto Hernández

                    Profesor de Castellano y Licenciado

                  en Lengua y Literatura Hispánica por

                  la Universidad Católica de Valparaíso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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