El Pecado de la Murmuración contra el hombre y contra Dios

I) LA MURMURACIÓN CONTRA DIOS

La murmuración se puede definir, particular o peculiarmente de acuerdo a las doctrinas bíblicas del Antiguo y Nuevo Testamento, como la queja, la calumnia, la difamación, el rezongo o el hablar mal contra Dios y contra un ser humano que no participa del diálogo entre dos o más individuos

Ahora bien, concerniente a la murmuración contra el Creador del universo, comentaré 3 pasajes bíblicos acerca de la peregrinación del pueblo judío por el desierto después de salir del cautiverio en Egipto:

1) NÚMEROS 11:1 al 3

En números 11:1 las palabras traducidas en la versión Reina-Valera de 1960 y en la versión Reina-Valera-Actualizada de 1989 de la “Editorial Mundo Hispano” como se quejó, y como “murmurar (amargamente)” en la segunda y cuarta edición de la “BIBLIA TEXTUAL” de la “SBI”, corresponde al término del hebreo bíblico: “anán”, el cual significa: “dolerse o lamentarse”, y al respecto Roberto Jamieson, autor junto con otros dos escritores cristianos del: “COMENTARIO EXEGÉTICO Y EXPLICATIVO DE LA BIBLIA”. Tomo 1: EL ANTIGUO TESTAMENTO en su interpretación de Números 11:1 al 3, y, específicamente de la oración en sentido gramatical : “el pueblo se quejó a oídos de Jehová”, señaló: “No acostumbrados a la fatiga de la marcha y vagando en la profundidad del desierto, menos montañoso, pero mucho más lúgubre y desolado que el de Sinaí, sin perspectiva inmediata del rico país que había sido prometido, cayeron en un estado de vehemente descontento, el cual se desbordaba en estos viajes fatigantes e infructuosos”, a lo cual se puede agregar que el episodio antes comentado fue una manifestación más desde la primera relatada en Éxodo 15:24 referente al descontento, queja o murmuración completamente injustificada de Israel contra Moisés o contra el mismo Dios Todopoderoso.

2) NÚMEROS 16:1 al 3/28 al 32 y 41 al 49

Concerniente  a Números 16.1 uno nota a pie de página de la: “BIBLIA DE ESTUDIO HARPER CARIBE” expresa:  “El pecado de Coré consistió en rebelarse contra la autoridad divina nombrando como dirigentes de su elección. Fue una revuelta bastante grande tanto en número como por la posición de aquellos que se plegaron a él”.

A su vez, la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “Sociedad Bíblica Iberoamericana” (“SBI”) tradujo Números 16:3 como: “se rebelaron” a diferencia de la versión Reina-Valera de 1960, la que principia la traducción de este versículo: “y se levantaron”, porque el verbo del hebreo bíblico: “kum” o “qum” significa también entre otras acepciones: “rebelarse” como lo señala el destacado hebraísta Moisés Chávez en su: “DICCIONARIO DE HEBREO BÍBLICO” quien en la obra mencionada informa que el verbo ya indicado (“kum” o “qum”) en su quinta connotación significa:

“Levantarse contra, rebelarse (Jue 9:18/ 2a Sam. 18:31”, todo lo cual es una gran enseñanza del Antiguo Testamento para los cristianos verdaderos de esta dispensación de la gracia todavía vigente en cuanto  que estos deben sujetarse SIEMPRE a las autoridades políticas desde el Presidente de la República en ejercicio hacia abajo (excepto cuando la autoridad secular promulga leyes que sean contrarias a los mandamientos de Dios establecidas en la Santa Biblia) como lo declara solemnemnte el apóstol Pedro en 1a de Pedro 2:13 “Someteos por causa del Señor a toda autoridad humana instituida, ya sea al rey como a superior (traducción literal del griego koiné o bíblico al castellano), versículo en el cual la forma verbal: “Someteos” del verbo: “someter o someterse” se encuentra en modo imperativo del texto griego del Nuevo Testamento, esto es, como un mandato, mandamiento, orden, prescripción o precepto para los discípulos de todas las generaciones desde que el Señor Jesucristo fundó su iglesia elegida o escogida en este mundo.

Y, por su parte, en Números 16:41 el verbo del verbo bíblico: “lun” o “lin”, y traducido con la forma verbal: “murmuró” del verbo: “murmurar” empleado en la versión Reina-Valera de 1960, en la versión Reina-Valera-Actualizada de la: “Editorial Mundo Hispano” y en la segunda edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI”, significa detenerse para pasar la noche o pernoctar en algún lugar incluyendo también el sentido de quedarse permanentemente en alguna parte y de ahí proviene en un sentido negativo ser obstinado especialmente en el ámbito del lenguaje para quejarse, y esto fue justamente lo que hizo el pueblo hebreo al manifestar una acusación calumniosa contra Moisés y su hermano consanguíneo Aarón por el castigo inapelable que Jehová ejecutó sobre Coré, Abiram y Datán y sus respectivas familias descendiendo estos vivos al Seol (en el hebreo bíblico este término es: “Sheol”, pronunciación en el idioma español: “cheol” ), es decir, a la morada de los muertos subterráneos, y agregando que los pecados de la lengua contra Dios y contra nuestros congéneres o semejantes son capaces de condenar a un ser humano, como por ejemplo, en el pasaje bíblico antes comentado los 14.700 israelitas que murieron, de acuerdo a Números 16:49, a causa del pésimo uso de su boca, puesto que no hay ningún versículo bíblico que enseñe que el mal o pésimo uso del lenguaje sea menos grave que las faltas morales fácticas o de hecho.

3) NÚMEROS 21:4 al 9

Cansados los caminantes judíos por el desierto, cometieron el gravísimo error de murmurar en contra de Dios y contra Moisés como señala Números 21:5, porque ellos consideraban liviano o ligero el pan que tragaban, y tenían la esperanza de establecerse en algún lugar e ingerir una comida más abundante y más variada.

Y, a su vez, una nota de la: “BIBLIA DE ESTUDIO Harper Caribe” sobre Número 21:9 manifiesta: “La serpiente de bronce (mencionada en Números 21:8 y 9) es prototipo de Cristo (Jn. 3:14,15). Así como murieron los hombres mordidos por las serpientes, también los hombres mordidos por la serpiente satánica del pecado padecerán la muerte espiritual)… Los que fueron mordidos sólo tenían que mirar a la serpiente de bronce levantada por Moisés, y sanaban al instante. Así, típicamente los pecadores sólo tienen que mirar a aquel que fue levantado en la cruz y serán salvos de la culpa, la pena y el poder del pecado”, a lo cual complemento yo que el vocablo: “prototipo” indicado en la cita anterior significa el arquetipo, el modelo, el ejemplo o el dechado de algo que existe en la realidad, lo que en el caso del Hijo de Dios se cumple en grado sumo para toda la humanidad como declara el apóstol Pedro en 1a de Pedro 2:21 “Porque para esto fuisteis llamados Pues también Cristo padeció por vosotros Dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas”.

Por su parte, la murmuración contra el Señor Omnipotente está formalmente establecida como doctrina del Nuevo Testamento:

4) 1a CORINTIOS 10:1 y 6 AL 11

En 1a de Corintios 10:10 la forma verbal: “murmuréis” traducida así en la versión Reina-Valera de 1960, y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” corresponde a la palabra del griego clásico y del denominado griego koiné o griego bíblico, helenista o helenístico: “gongidzo”, el cual significó en su origen: musitar, gruñir, decir algo en tono bajo, y significó en el griego clásico y koiné: “quejarse, refunfuñar, regañar y rezongar”.

Y en el aspecto teológico el Espíritu Santo advirtió a través del apóstol Pablo que los cristianos de la iglesia de Corinto y de todas las generaciones que vendrían de seguidores de Cristo hasta que este levante a su iglesia escogida hasta el reino de los cielos, sobre abstenerse de los deseos o ambiciones desenfrenadas (codicia en el v.6 ), de la idolatría o la adoración de los ídolos, (v.7), de los pecados sexuales equivalentes, genéricamente, a la fornicación mencionada en 1a Corintios 10:8, o de probar a Dios (v.9), o de murmurar (v.10) considerando que en su naturaleza misma Jehová no cambia como declara Malaquías 3:8 y que, en consecuencia, sus preceptos son intemporales o inmutables, y su castigo tampoco varía en relación a la obediencia incondicional a los mandamientos suyos registrados en las Sagradas Escrituras.

II) LA MURMURACIÓN CONTRA EL HOMBRE 

Al iniciar la segunda parte de este estudio bíblico, aclaro que utilizo la palabra: “hombre” en un sentido amplio al igual como el sustantivo del hebreo bíblico: “adám”, el cual significa: un ser humano, gente, humanidad, además, de hombre o varón, y como  el término del griego clásico y del griego koiné o bíblico y del griego koiné o bíblico: “ánzropos” que significa: el género humano o la humanidad, en general; y un hombre o varón, en particular, es decir, persona del sexo masculino como en Mateo 11:8 y Lucas 7:25.

A su vez, en relación a la temática anteriormente presentada es necesario afirmar primero que el hombre natural, inconverso o no cristiano tiene el mal hábito o la costumbre pecaminosa de practicar la murmuración, como detalla el apóstol Pablo en su larga lista de pecados mencionados en:

5) ROMANOS 1:29 al 31

En Romanos 1:30 el adjetivo griego: “katálolos” traducido como: “murmuradores” en la versión Reina-Valera de 1960 y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” significa en el griego clásico y griego koiné o bíblico: “calumniador, detractor, maldiciente, difamador.

Además, en los versículos ya indicados de la epístola del apóstol Pablo a los romanos, Saulo de Tarso utiliza una figura literaria también denominadas: “figuras de dicción” llamada: “enumeración o sinatresmo”, la cual consiste en especificar un concepto, idea o pensamiento mencionado con anterioridad como es el caso de Romanos 1:29 al 31 con respecto a Romanos 1:28.

Asimismo, el apóstol Judas dio testimonio que la murmuración es propia de aquellos irreverentes o irrespetuosos que perdieron o no tienen, simplemente, temor de Dios, en:

6) JUDAS (versículos) 4 y 16

El motivo o razón por la que el medio hermano de Jesús y designado por este como: “apóstol” enjuició a personas impías, vale decir, aquellos que actúan permanentemente en relación contra las demandas del Señor Todopoderoso, es porque se habían introducido en la comunión de alguna iglesia o congregaciones cristianas del siglo primero de la era cristiana y que osadamente al negar la divinidad de Cristo, ya ni siquiera podrían evitar su condenación eterna.

Por su parte, en el v. 16 el término ocupado una sola vez en el Nuevo Testamento: “gongistés” y trasladado a la lengua castellana como: “murmuradores” en la versión Reina-Valera de 1960, y en la segunda edición de y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” significa en el griego clásico y griego koiné o bíblico: “uno que se queja o quejoso, rezongón o refunfuñador (aquel que emite palabras confusas, mal articuladas o entre dientes como expresión de enojo o desagrado por algo que ha vivido), y concerniente a la interpretación de Judas 16, el mejor comentario, creo yo, de toda la Santa Biblia que se ha escrito publicado por la: “Casa Bautista de Publicaciones, titulado: “COMENTARIO EXEGÉTICO Y EXPLICATIVO DE LA BIBLIA”. Tomo II EL NUEVO TESTAMENTO, su autor señala: “murmuradores- en secreto: que murmuran contra los mandamientos de Dios y los ministros de la Iglesia y los del estado”, página 755, en referencia, lógicamente, a aquellos introductores de herejías o falsas doctrinas que habían entrado solapada, furtiva o de manera fraudulenta en comunidades cristianas verdaderas y denunciados vehemente por el apóstol Judas a partir del versículo cuatro del breve trabajo teológico escrito por él y que fue aceptado finalmente como canónico, a pesar que cita el libro pseudoepígrafo o no inspirado de: “1 Enoc o también conocido como: “Enoc etíope en el versículo 14.

De igual modo, el apóstol Pablo les ordenó a los cristianos de Filipos evitar el mal o censurable uso del lenguaje:

7) FILIPENSES 2:14 y 15

El vocablo traducido como: “murmuraciones” en la versión Reina-Valera de 1960 de la Santa Biblia y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” corresponde en el texto griego del Nuevo Testamento al término: “gongismós”, el cual en el griego clásico y koiné o bíblico significa: “queja, desagrado, refunfuño, regaño, rezongo, murmullo, zumbido”, y, además, la forma verbal: “haced” del verbo: “hacer” usado en la versión Reina-Valera de 1960 y en la segunda y cuarta edición de la: “BIBLIA TEXTUAL” de la: “SBI” (porque no se puede traducir literalmente  de otra manera en la lengua original del Nuevo Testamento al idioma español) se encuentra en modo imperativo en el texto griego del: “nuevo pacto” como se designa en Hebreos 9.15 a la dispensación de la gracia todavía vigente.

Y en cuanto a la interpretación o exégesis de Filipenses 2.14 y 15, el apóstol Pablo manda a los cristianos de Filipos, la cual junto con la ciudad de Tesálonica formaban parte de la provincia de Macedonia, evitar las quejas ocultas, reservadas, furtivas o clandestinas motivadas por el predominio de la mente entenebrecida, carnal o egoísta que arrastran penosamente los seres humanos que viven en este mundo, y por el contrario, Saulo de Tarso prescribe u ordena a los destinatarios de su carta a los filipenses llevar en el evangelio una vida intachable de un alto o altísimo, nivel espiritual y ético inalcazable o inasequible, a su vez, para un individuo inconverso o no cristiano, agregando, además, que en Filipenses 2:15 se emplea una figura literaria llamada: “simil”, la cual consiste en presentar una comparación explícita entre dos elementos que conllevan cierta semejanza mediante la palabra: “como” cuando se usa en la categoría gramatical de conjunción en el griego koiné o bíblico y en la lengua castellana, y en este caso cotejando o comparando los astros de la bóveda celeste, los que se caracterizan por la luz y la claridad que emiten por sí mismos, con los discípulos auténticos del Señor Jesucristo que deben desarrollar una vida de una elevada o elevadísima altura moral, diferenciándose así de la creciente corrupción de la humanidad hostil a Dios bajo el poder de Satanás, vale decir, del mundo.

Por último:

8) SANTIAGO 4:11

En este versículo las formas verbales: “murmuréis” una vez, y dos veces: “murmura” del verbo: “murmurar” seleccionado en la versión Reina-Valera de 1960 es en el texto griego del Nuevo Testamento el verbo: “katalaléo”, el cual en su etimología u origen griego significó: “hablar en contra de un ser humano que no está presente en una conversación, y significó también en su conjunto en el griego clásico o koiné: “ser un traidor, dimafador, calumniar, hablar mal de, censurar, criticar, fatigar con la charla”, y, a su vez, el: “COMENTARIO EXEGÉTICO Y EXPLICATIVO DE LA BIBLIA”. Tomo II EL NUEVO TESTAMENTO escrito en lo que respecta al libro de Jacobo por A. R. Fausset señala: “murmura de la ley”, porque la ley, al mandar, Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Santiago 2:8) virtualmente condena la murmuración y el juicio”, página 681, y con especial referencia enfatizo yo a la crítica negativa sobre un individuo que no interviene en una comunicación humana, de forma maliciosa, mal intencionada, injuriosa o con ánimo de desacreditar al que es víctima de aquella murmuración, lo cual resulta completamente prohibitivo o condenatorio, puesto que en el texto griego del Nuevo Testamento la forma verbal ya mencionada: “murmuréis” se encuentra en modo imperativo, esto es, hay un mandamiento, orden , precepto o prescripción expresado gramaticalmente como un mandato negativo en cuanto a que un discípulo genuino de Cristo no debe participar de la calumnia o difamación respecto a una persona ausento de una conversación entre dos o más congéneres o semejantes.

Mauricio Nieto Hernández

Profesor de Castellano y

Licenciado en Lengua y

Literatura Hispánica por

la Universidad Católica

de Valparaíso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s